VII. Silencio
Nunca creas lo que una ilusión te dice me dijiste,
nunca esperes que te quieran y que te amen,
que nazca de su corazón imposible repetiste,
que tu sueños en quedarse tranquilos se afanen.
Poco a poco fui pretendiendo seguir tus guías,
y con el pasar del tiempo a toda ilusión aleje,
me privaste tristemente de tantas alegrías,
no creas que mi corazón en la vieja repisa deje.
Acércate a mi corazón, siéntelo latir sin parar,
mas cerca, fúndelo con tu palma con miedo nulo,
no temas qué el tuyo no hay necesidad de alejar,
el silencio a tu corazón hoy grito sin disimulo.
Tantas palabras por decir y tan grande el orgullo,
tu silencio no importa un cero ya se ha vuelto,
ni llores que las lagrimas poco tienen de lo tuyo,
no te temas que lo de tu arrogancia ya lo he resuelto.
